Nada
Carmen Laforet
Andrea llega a Barcelona para estudiar en la universidad con expectativas y encuentra una familia decrépita, una ciudad exhausta y ningún sitio donde verse reflejada. No es rabia política ni rebelión: es el extrañamiento íntimo de una joven que observa sin entender del todo qué le pasa.
La entrada más cercana y cotidiana de la ruta: la identidad como problema de encaje, no como conflicto ideológico. Andrea no sabe quién es porque nadie a su alrededor la ve bien. El no-encaje íntimo como punto de partida antes de escalar hacia las formas más duras de la otredad.