Cartas a un joven poeta
Rainer Maria Rilke
En 1902, Franz Kappus, estudiante militar que quiere ser poeta, escribe a Rilke pidiéndole que juzgue sus versos. Rilke le responde con diez cartas que no hablan de técnica sino de una sola pregunta: ¿puedes vivir sin escribir? Si no puedes, escribe. Si puedes, no lo hagas. La conversación más honesta jamás publicada sobre la vocación artística.
Antes de ver cómo los personajes de los libros siguientes cargan con el arte, Rilke planta la pregunta que los define a todos: ¿es una elección o una necesidad? Las diez cartas son el prólogo implícito de toda la ruta, y su brevedad las hace el umbral perfecto antes de la exigencia que viene.