Oliver Twist
Charles Dickens
Oliver nace en un hospicio, trabaja como aprendiz de funerario, escapa a Londres y cae en manos de una banda de ladrones que lo usan para robar. Dickens tenía veinticinco años cuando lo escribió y todavía creía que la bondad innata del protagonista podía salvarlo de cualquier trampa. La novela más apasionada y menos complicada de la ruta —y la que mejor funciona como entrada al universo dickensiano.
La puerta de entrada perfecta: la más rápida, la más sentimental, la más directa en su denuncia. Dickens aquí todavía confía en los buenos sentimientos como solución. La familiaridad con Oliver, Fagin y el Artful Dodger permite entrar en su mundo antes de que se vuelva más irónico y más amargo. El contraste con los libros siguientes es donde se ve mejor la evolución del autor.